¿Qué pasa cuando algo externo nos remueve por dentro?
Hace unos días, un apagón inesperado dejó a miles de personas en España sin electricidad. En teoría, fue algo breve. Pero muchas personas no solo se quedaron sin luz… también se quedaron con un nudo en el cuerpo.
Sin móvil, sin internet, sin saber qué pasa. Gente vaciando supermercados. Noticias confusas.
Y en medio de todo eso: ansiedad, tensión, insomnio, miedo.
Y sí, fue solo un apagón. Pero no para todos fue “solo” eso. A veces, lo que ocurre fuera enciende algo dentro que estaba en pausa, esperando un detonante.

Cuando lo externo activa lo interno
Eventos como este nos confrontan con una sensación de fragilidad emocional. Nos quitan lo cotidiano, lo previsible. Y aunque duren poco, nos conectan con recuerdos o emociones pasadas: el confinamiento, la falta de control, el “¿y si esto se alarga?”.
De pronto, aparecen emociones que no esperábamos. El sistema nervioso se pone en alerta. Y ahí empieza todo ese movimiento interno que a veces no sabemos cómo parar.
¿Por qué nos afecta tanto?
Desde la psicoterapia integradora, entendemos que no reaccionamos solo al hecho en sí, sino a lo que ese hecho significa para cada uno:
- La necesidad de tenerlo todo bajo control
- La ansiedad ante lo incierto
- El miedo a no poder sostener lo inesperado
- El recuerdo emocional de momentos en los que también faltó algo esencial
A veces lo de fuera toca justo donde duele por dentro. El cuerpo se tensa, el pensamiento se acelera, y nos cuesta volver a un estado de calma.

No estás exagerando: es una reacción humana
A veces nos decimos “qué tontería, solo fue un apagón”. Pero lo que sentimos no siempre tiene una lógica racional. Tiene que ver con cómo estamos por dentro. Y muchas veces, ese “dentro” ya viene cargado desde hace tiempo.
Por eso, más allá del apagón, puede ser útil preguntarte:
- ¿Cómo estoy manejando la incertidumbre últimamente?
- ¿Qué hago cuando algo se sale de lo previsto?
- ¿Estoy dándome espacio para cuidar de mí?
La psicoterapia integradora no solo trabaja con los pensamientos, sino también acompaña al cuerpo, al sistema nervioso y a esas emociones que, aunque no se vean, se sienten.
El apagón, la incertidumbre y el estrés
Más allá de la falta de electricidad, importa cómo vive cada persona la incertidumbre y la sensación de no tener control. Preguntarte qué has sentido y qué necesitas puede ayudarte a dar espacio a esa experiencia.
¿Te pasa que estas cosas te afectan más de lo esperado?
Lo que sientes no es una exageración, es una señal de que algo dentro necesita espacio y cuidado. Tal vez este sea un buen momento para escucharlo. Si necesitas un espacio seguro para compartir cómo te estás sintiendo, puedes ponerte en contacto conmigo .

